Este año era la quinta vez que tomaba la salida en Lanzarote y creo que en ninguna de esas 5 veces he rendido al 100%. Y cuando digo al 100% me refiero a nivel deportivo, porque a nivel de satisfacción personal en varias ediciones he conseguido el máximo.El objetivo antes de la salida era conseguir la plaza para Hawaii, con eso tenía mis expectativas cumplidas, estar entre los 3 primeros de mi grupo, pues un regalo más, si además conseguía un buen parcial en alguno de los segmentos pues otro regalo, con esos planteamientos me plantaba en la linea de salida.
La natación era un mero trámite para mi, pensaba salir rondando la hora y así fue. Sobre la bici la táctica era ser conservador, llegaba con pocos km en las piernas y me faltaba confianza, así que desde el comienzo fui cauteloso y ahorrador con mi esfuerzo.
Fui tan conservador que terminé con mucha fuerza en la bici, remontando muchos puestos en los últimos 60 km.
Con este panorama dejaba la bici con ganas de hacer un gran parcial de carrera.
Corriendo sí que me sentía fuerte y con confianza, en el último IM Lanzarote corrí en 2h54 y el año pasado en el último IM que había disputado en 2h49, así que salí rápido desde el principio.
Primeros km a 3m45 y 3m50, luego me estabilizo en 4m00-4m05, pero a partir del km 18, de repente siento un retortijón en el estomago y tengo que entrar en el baño a descargar, a partir de ese momento nada es igual, los km pasan más lentos, las sensaciones son cada vez peores y a pesar de ir en primera posición de mi grupo tengo dudas de poder terminar.
En los avituallamientos me paraba a caminar y cada vez esas caminatas eran mas largas, me costaba empezar a correr después de esas paradas y cada vez más y más.
Menos mal que al principio corrí rápido y aun así pude mantener la primera plaza, la entrada a meta como siempre emocionante, es una sensación a la que no te acostumbras nunca.
Lo mejor de estos días ha sido el abrazo con Eneko en el apartamento después de que los dos habíamos conseguido nuestros objetivos, me alegré más por el que por mi, se lo merece más que nadie, también disfruté mucho de la compañía y las risas que echamos Eneko, Ruti, Ignacio y Raquel, así como grandes amigos que allí estaban, unos compitiendo y otros viendo y animando, gracias a todos por esos ánimos y hacerme pasar esos momentos tan agradables.
Ahora ya puedo despedirme con un "Aloha"




Llegamos a la transición (yo esta vez, con gomas en las zapatillas) y salimos en las bicicletas dando una vuelta al velódromo, menuda salida !!!, parecía un esprint, más que un comienzo del tramo de ciclismo.
Fue a falta de 8 km cuando saltaron 3 corredores, abrieron un pequeño hueco y yo vi la ocasión para saltar y conectar con ellos, desde el principio nos entendimos bien y los relevos fueron buenos y continuos, por detrás el gran grupo venía cerca, pero les costaba recortar metros.
Al paso por el km 2,5 se pasa por la zona de boxes y me alcanza Kepa Ruiz, quedan 2,5 km y por detrás llegan los mejores corredores de ese grupo del que escapé en bici.
Ahora marcho en el puesto 15º, por detrás vienen muchos galgos muy cerca, yo no quiero ni mirar para atrás, vuelvo a adelantar a Kepa y a falta de 300 m para meta doy todo lo que tengo que la verdad es que es muy poco, porque Kepa me adelanta en la misma linea de meta y entro en el puesto 15º.




Yo super contento, alucinado por la carrera que acababa de hacer y casi sin creermelo, las mariposas han sido las culpables...











