
Más de 42 km por delante, las fuerzas justas y la incertidumbre de no saber como me voy a encontrar, después del mal día que pasé en la
bici la cosa no tenía buena pinta, a pesar de eso tenía ganas de empezar a correr, más bien creo que de lo que tenía ganas era de dejar la
bici...
Al dejar la
bici tenía tal dolor de lumbares, que nada más comenzar a correr me tuve que parar a estirar un rato, por que era incapaz de hacer el gesto de correr
minimamente decente, así que el comienzo de la
maratón no era muy halagüeño.
Pero enseguida empecé a tener buenas sensaciones, parece que las fuerzas que en
bici no encontré me llegaron de golpe al comenzar a correr, así que me iba animando a cada km que pasaba.
Además tenía ganas de sentirme competitivo, estaba en una carrera importante, que había preparado bien y durante la
bici no había podido
esprimirme a tope como a mi me gusta, así que ahora era el momento-
Sabía que el tiempo que había perdido en la
bici ya no lo iba a poder recuperar, pero necesitaba poder darlo todo en algún momento y ahora era ese momento.
Así que enseguida comencé a sentirme bien, rápido y con la chispa necesaria para disfrutar, así completé la primera vuelta en 42m 50
sg, contento con mi ritmo y con como me estaba encontrando.
Al comenzar la segunda vuelta me dicen que
Inma ha comenzado a correr y justo viene por detrás de mi, así que será difícil que nos juntemos en la
maratón, me limitaré a verla de frente cuando nos crucemos.
Segunda vuelta y 43m 25
sg, la media
maratón en 1h 26m 15
sg, me veo bajando de las 3 horas, pero queda mucho por delante y el bajón puede llegar en cualquier momento, así que no dejo de beber en cada avituallamiento y tomándome mi
power gel cada 5 km.
La tercera vuelta es más entretenida, mucha gente ya corriendo en el circuito, las piernas todavía no duelen lo bastante como para ser las protagonistas del momento y yo me sigo sintiendo rápido. Esa vuelta la completo en 43m 58
sg, casi como la anterior, parece que lo de bajar de las 3 h en la
maratón cada vez es más seguro a menos que el hombre del mazo aparezca de improviso.
En cada vuelta me cruzo con mucha gente conocida y nos vamos animando mutuamente, también me cruzo con los primeros clasificados y veo que a casi todos les voy recortando terreno, así que mi motivación va en aumento, pero también mi dolor de piernas...
La última vuelta es la más dolorosa para las piernas, me cuesta avanzar, cada paso que doy es más duro, pero a la vez es un metro menos para llegar a la meta.
En esa última vuelta me despido de la gente que estaba por el paseo animando, les voy diciendo que ya no vuelvo más, a sido agradable y he disfrutado mucho pero los últimos 5 km son muy duros, parece que todo el dolor llega de repente.
La última vuelta me lleva 44m 47
sg, o sea 1h 28m 45
sg para la segunda media
maratón, total 2h 55m 00
sg, increíble !!!
De nuevo la sensación de cruzar la meta es indescriptible, se lo recomiendo a cualquiera, yo
super contento, por haber sabido aceptar lo que el
Ironman me ha traído.